lunes, 28 de noviembre de 2016

NOVELAS INVISIBLES

Hace unos meses organicé en mi muro de Facebook la “semana de Oldies but Goodies”, donde la idea era platicar sobre novelas injustamente olvidadas. Un ejemplo perfecto era THE JESUS INCIDENT de Frank Herbert y Bill Ransom. Herbert ganó la inmortalidad gracias a DUNE, lo cual es muy merecido y lo que sea, pero me preocupa que es la única novela suya que la gente (inclusive lectores de CF) parece conocer hoy en día. Se me ocurren varios libros suyos que, quizá sin ser tan ambiciosos como DUNE, son muy entretenidos y también merecen nuestra atención. THE DOSADI EXPERIMENT, por nombrar uno, y sobre todo THE JESUS INCIDENT (quizá mi segunda favorita suya). Las meditaciones sobre religión y poder en esta novela son tan fascinantes como las de cualquier libro de la saga de DUNE. Cuando pienso en AIs renegadas no pienso en HAL sino en Ship, enseñando a su tripulación cautiva la costumbre de WorShip…


Pensando más sobre este asunto me doy cuenta que ni siquiera es necesario escarbar entre los libros viejos de mi colección. Por desgracia, esto mismo ocurre con mil y un novelas recientes. Tan solo fijándome en mis anaqueles de fantasía encuentro varios ejemplos. Me da gusto ver que tanta gente compre cuanto libro escriba Brandon Sanderson pero si tan solo un poco de toda esa atención se fijara en otras obras creo que muchas personas se llevarían una muy agradable sorpresa. (Por mi parte yo ya no leo a Sanderson desde que se dedica a vender por kilo. No conforme con trilogías de libros de mil páginas cada uno, ahora nos ofrece series de diez novelas. Si hay ilusos dispuestos a caer en esa estafa, adelante. Personalmente me quedo con su brillante ELANTRIS de hace una década, donde demostró que si quisiera es capaz de entregarnos historias completas en un solo libro)


No se me ocurre un mejor caso de un libro que los lectores de Sanderson disfrutarían enormemente que ACACIA de David Anthony Durham. Una novela multi-generacional poblada con un elenco de docenas de narradores. Algunos quizá la comparen con la novela A GAME OF THRONES, y en efecto la familia del monarca comparte más de una similitud con los Stark (en algún momento los cuatro hijos e hijas del rey deben esparcirse a lo largo del reino para sobrevivir después de su asesinato), pero a mí en realidad me recordó más a las primeras novelas de Malazan de Steven Erikson de hace 20 años. Hay tantos personajes, no secundarios sino cada uno narrando su propio capitulo, que a veces hay que esperar cientos de páginas para poder volver a ver al mismo personaje. En ese respecto supongo que el equivalente en ciencia-ficción más apropiado serían las novelas de Peter F. Hamilton. Se trata de una historia de enorme complejidad, con suficiente material para saturar trilogías y tetralogías de autores menores. A pesar de pertenecer al género de la fantasía épica en realidad Durham se enfoca más en los aspectos políticos de su elaborado universo. Si alguna vez leyeron PRIDE OF CARTHAGE del mismo autor ya saben qué esperar. Aun cuando la historia es relativamente auto-conclusiva Durham escribió luego un par de secuelas (el mapa del mundo conocido al principio de cada libro se expande cada vez más) que pueden o no leer.


Un libro igual de bueno, en mi opinión, es A SHADOW IN SUMMER de Daniel Abraham. Por supuesto, Abraham es la mitad del conocido seudónimo “James S. A. Corey”, que tanto éxito ha logrado en años recientes con su space opera The Expanse. Para que no digan que ataco a todas las series solo porque sí, esta novela fue escrita como la primera parte de una tetralogía, The Long Price Quartet. Estas cuatro novelas fueron las primeras que escribió y en cierta forma las menos conocidas. Hasta su nueva serie de fantasía, la saga de Dagger & Coin, ha recibido mucha más publicidad (en parte gracias al éxito en la TV de la adaptación de la primera novela de The Expanse). En mi opinión, sin embargo, estos cuatro libros son los mejores que escribió. Desde el principio es una historia que echa de cabeza a las convenciones del género. El joven protagonista del prólogo, que a primera vista parece el obvio candidato a ser no solo el héroe de la historia sino además el “Escogido” de tantísimas series de fantasía, resulta ser en realidad un personaje secundario. La magia en este universo está basada en los andat, “ideas que reciben forma tangible” gracias a las descripciones de las mismas por parte de poetas. Estos poetas-guerreros, a su vez, son entrenados en monasterios que parecen sacados de alguna fantasía china. (Más que escenario medieval parece de leyenda oriental). La mayoría de los poetas fracasan al intentar “expresar” a los andat, la descripción tiene que ser muy precisa, y aun los que lo logran acaban perdiendo el control eventualmente del poder que han conjurado. Este tipo de magia basada en poesía me recuerda mucho las novelas de Ken Scholes. Otro fascinante detalle es el lenguaje corporal de los personajes, que aquí no es mera descripción por parte del autor sino un verdadero lenguaje, como si en un libro de Jack Vance. Con el giro de una muñeca, combinado con un gesto facial, un personaje es capaz de comunicar un significado muy diferente al de sus palabras. Los “buenos” de la historia dependen tanto de la magia que menosprecian el desarrollo tecnológico, algo que los “malos” no hacen. Claro, la diferencia entre los chicos buenos y los malos se vuelve borrosa mediante avanza la historia. De nuevo, hay cuatro libros en la serie pero en realidad cada uno se puede leer independientemente de los demás (entre cada libro hay como 15 años de diferencia) aunque es obvio que funcionan mejor si se leen cronológicamente y así evitar el inevitable spoiler. Personajes que apenas nacen en el primer volumen se vuelven protagonistas del tercero, por ejemplo. Muy recomendados.


Un libro que no parecería necesitar atención es THE GOBLIN EMPEROR de Katherine Addison, ya que ganó el Locus a Mejor Novela de Fantasía hace un par de años y fue nominado al Hugo y al Nebula, y sin embargo no veo a nadie en Latinoamérica platicando sobre el mismo. (Casualmente en el podcast que grabé el sábado anterior, Antonio Díaz lo recomendó. Como siempre, en España no van atrás de la curva). Confieso que la única razón por la que lo compré el año pasado fue para cumplir el mínimo para recibir mi envío gratis. Admito que tardé bastante en animarme a leerlo. Cuando finalmente lo hice creo que terminé sus más de 500 páginas en tres días. Un muchacho mestizo, mitad elfo mitad duende, es el cuarto hijo del emperador. Debido a su sangre impura y por ser tan solo el cuarto en la sucesión lo mandan a vivir lejos del palacio y su corte. Una existencia simple y solitaria bajo el cuidado de su cruel primo (a su vez, otro exiliado de la corte). Todo esto cambia cuando el monarca y sus tres hijos mueren todos en un accidente aéreo (a pesar de parecer fantasía tradicional no tiene un fondo medieval sino más bien steampunk). A partir de este momento el joven asciende al trono y es llevado con prisas de vuelta al palacio donde debe aprender cómo ser emperador más pronto que tarde. Bajo la excusa de que el muchacho ha vivido toda su vida ajeno a la corte y sus elaboradas tradiciones la autora nos va explicando todo, paso por paso, quién es quién, por qué eso es así o asá, estableciendo un muy complejo worldbuilding sin que en ningún momento parezca que estamos leyendo párrafo tras párrafo de torpes infodumps. Como en las novelas tradicionales, el protagonista sirve como extensión análoga del lector. Sigo sorprendido de lo mucho que disfruté esta lectura. En cierta forma es una novela de fantasía de la vieja escuela. No pretende reinventar el género, como Abercrombie o Martin. El protagonista, a pesar de eventualmente revelar fuerza insospechada al principio, es verdaderamente bueno y amable, sin muchos matices de gris (como un personaje de Richard K. Morgan, digamos) y sin embargo su personaje nunca empalaga. Por el contrario, la escritora sabe su oficio y todos los personajes están muy bien desarrollados. En este palacio hay conspiraciones dentro de conspiraciones, así que hay que poner atención desde el principio. Otro libro que creo merece el interés de toda esa gente que se forma como lemmings en la firma de autógrafos de Sanderson…

lunes, 17 de octubre de 2016

LAS NOVELAS DE DOCTOR WHO (Capitulo Dos)

La aparición de DOCTOR WHO: THE MOVIE en 1996 significó el fin de las novelas de Virgin, pero no el final de las novelas de DW. Después de cancelar la licencia de Virgin, la BBC inició su propia serie de novelas. Al igual que con Virgin habría dos líneas paralelas: las Eighth Doctor Adventures (EDA) y las Past Doctor Adventures (PDA), que ahora incluirían también al Séptimo Doctor. Igual que con Virgin ambas líneas eran mensuales, como series de comics (o series de novelas pulp, tipo Doc Savage o The Shadow, de los años 30s por usar una analogía más apropiada). Es decir, la BBC intentaba no mover el bote. Querían que nada cambiara. Era evidente su temor por alterar la exitosa formula de Virgin. Por supuesto, las cosas no fueron tan sencillas…


Para empezar, muchos de los fans se habían molestado cuando la BBC, la malvada corporación gigante en este escenario, abusó de su poder y le quitó la licencia a Virgin y a su establo de fans convertidos en escritores. El hecho que la nueva serie de televisión con el Octavo Doctor jamás se logró realizar solo empeoró el asunto. ¿Cuál había sido el punto de todo esto? ¿Acaso era posible, además, que lograran reproducir el nivel de calidad y consistencia que Virgin solo había logrado tras muchos años de trabajo? La respuesta, al principio, fue por desgracia un rotundo no. Los primeros libros de la BBC que salieron durante ese año resultaron… atroces. Creo que no existe otra palabra que mejor los pueda describir. Recuerdo lo desilusionado que yo estaba. Al igual que la gran mayoría de los fans, temí lo peor. Esa pequeña chispa de magia que Virgin había logrado crear casi por accidente parecía perdida. Todo esto cambió en 1997 con ALIEN BODIES y Lawrence Miles. Me es muy vivido el recuerdo mientras leía la novela. Esto no era una gran  novela de Doctor Who, esto era una gran novela de ciencia-ficción. Esto iba más allá de lo que Virgin nunca logró. De un solo golpe Miles no solo había salvado al personaje sino creado además un universo entero. Faction Paradox, la secta liderada por Grandfather Paradox y que viajan en el tiempo con el único producto de crear paradojas, lo que más teme todo Time Lord, hizo su primera aparición en este libro. Cuando se cambió del calendario juliano al gregoriano se “perdieron” once días, del 2 al 14 de septiembre, y Faction Paradox vive en ese Imperio de los Once Días. Es en ALIEN BODIES donde se menciona por primera vez la famosa Time War, librada al final del tiempo y el espacio entre los Time Lords de Gallifrey y un misterioso enemigo, un elemento que luego agarrarían para la nueva serie de televisión casi diez años después. Tardis vivientes, Tardis de guerra, futuras encarnaciones del Doctor más allá de la doceava, embajadores conceptuales, el libro es un cofre del tesoro lleno de ideas locas y descarriadas. Para detener la amenaza de Faction Paradox fueron necesarias varias novelas, entre ellas UNNATURAL HISTORY de Jonathan Blum & Kate Orman y sobre todo la monumental INTERFERENCE de Miles en 1999. Romana regresó, convertida en una tirana en Gallifrey que perseguía a su viejo amigo el Doctor implacablemente, creyendo que era la única manera de detener el fin de la Creación. Por desgracia, quizá habían demasiadas ideas en estos libros y los editores de la BBC se sentían incomodas ante la avalancha de conceptos nuevos. Trágicamente decidieron que otros escritores debían continuar el arco. Furioso, Lawrence Miles renunció.


Por suerte, los demás autores parecían inspirados por el ejemplo de ALIEN BODIES y de repente comenzaron a salir libros más experimentales, mucho más osados. Ejemplos notables fueron THE SCARLET EMPRESS de Paul Magrs, que introdujo al personaje de Iris Wildthyme, una Time Lady de Gallifrey que viaja en el tiempo en un Tardis con forma de camión rojo de doble piso. En mil y una formas, en su forma de hablar, de vestir, en su irreverencia y hasta en su apariencia física, Iris es el antepasado directo de River Song en la nueva serie de televisión. REVOLUTION MAN de Paul Leonard y THE BANQUO LEGACY de Justin Richards son otras dos novelas memorables de esos primeros años. El arco de Faction Paradox termina oficialmente en THE ANCESTOR CELL donde un desesperado Doctor debe borrar de la existencia a Gallifrey y a todos los demás Time Lords para salvar al universo. No solo destruirlos sino hacer que nunca existieran, causando la última paradoja. Traumado por su terrible acto de genocidio el Doctor pierde la memoria y es depositado por Compassion, su Companion que era una Tardis viviente, en el planeta Tierra al final del siglo XIX para recuperarse. Sin recuerdos ni identidad, lo único que el Doctor tiene es el embrión de un Tardis del tamaño de una caja de cerillos que crecerá a su tamaño normal al final de cien años. Este fue un intento de la BBC por apretar un colosal reset button. Reiniciar las aventuras del Doctor desde cero, sin ninguna continuidad que sirviera de bagaje. Así, seguimos la nueva vida del Doctor a lo largo de estos cien años. Algunos de los mejores EDA son los que ocurren en este periodo, desde CASUALTIES OF WAR de Steve Emmerson (que recuerda mucho a las novelas literarias de Pat Barker sobre veteranos traumados de la Primera Guerra Mundial) hasta la ambiciosa THE TURING TEST de Paul Leonard, escrita desde el punto de vista de Alan Turing (que se enamora del Doctor), Graham Greene, y Joseph Heller. Las escenas del homosexual Turing descifrando códigos Nazi (y extraterrestres) con su máquina Enigma son los mejores de la novela.


Mientras todo esto ocurría en los EDA, hay que decir que los PDA no se quedaban atrás. Muchos de los escritores eran los mismos de Virgin e intentaban continuar varias de las ideas y conceptos iniciados en la anterior serie de libros, aun si los patrones de la BBC se enojaban. Por ejemplo, MILLENNIUM SHOCK (1999) de Justin Richards es una secuela directa de la MA de 1995, SYSTEM SHOCK. Mark Gatiss, bien conocido hoy en día por sus guiones para DOCTOR WHO y SHERLOCK (y además por sus actuaciones. Él es quien interpreta a Mycroft) nos ofreció algunas de las mejores PDA, como THE LAST OF THE GADERENE que, junto con la sicodélica VERDIGRIS de Paul Magrs, son de las favoritas de los Trads por el fiel retrato de los años de Pertwee como el Tercer Doctor. Al Sexto Doctor tampoco le fue tan mal con la alucinante THE QUANTUM ARCHANGEL de Craig Hinton, por si sola una historia mucho mejor escrita que cualquiera de las que le tocó protagonizar en la televisión en los años 80s. WOLFSBANE de Jacqueline Rayner, con Harry Sullivan encontrándose al amnésico Octavo Doctor, es preciosa por razones que no puedo echar a perder aquí.


TOMB OF VALDEMAR de Simón Messingham es una excelente recreación de los años de horror gótico de Hinchcliffe y Holmes. ASYLUM, de Peter Darvill-Evans, la última historia de Nyssa, años y décadas después que se alejó del Quinto Doctor, es bellísima y conmovedora aun si no conoces al personaje. IMPERIAL MOON de Christopher Bulis es una maravillosa fabula steampunk. THE WITCH HUNTERS de Steve Lyon, con el Primer Doctor viajando a Salem durante la quema de brujas en el siglo XVII es otro gran libro. Las PDA del Séptimo Doctor nunca fueron tan buenas como las NA de Virgin pero ILLEGAL ALIEN se defiende con brío y entusiasmo. El 35 aniversario de Doctor Who fue celebrado con la enigmática THE INFINITY DOCTORS de Lance Parkin, donde jamás se identifica al misterioso Doctor que la protagoniza…



De vuelta en los EDA, Lawrence Miles sorprendió a todos al regresar en 2001 a la BBC y nos entregó una de las mejores novelas de toda la serie, THE ADVENTURESS OF HENRIETTA STREET donde introduce al enigmático Sabbath e inicia un nuevo arco. Casi 400 páginas de letra pequeñita, repleto de detalles históricos, este es el libro que Alan Moore hubiera escrito si trabajara para la BBC. El Doctor se prepara para su más grande batalla… casándose con la madame de un burdel en 1782. Una vez más, varios fans se preocuparon por la dirección a donde el demente Miles pretendía llevar a su amado personaje y la BBC quiso intervenir, esta vez con más cuidado. Aun a pesar de todo esto, muchas de las mejores novelas se escribieron como parte de este arco, como HISTORY 101 de Mags Halliday, donde un error en la Guernica de Picasso hace que el Doctor viaje a Barcelona para ser testigo de los horrores de la Guerra Civil española en carne propia al lado de George Orwell. CAMERA OBSCURA de Lloyd Rose, y ANACROPHOBIA de Jonathan Morris son otras que recuerdo con cariño. Novelas que llevaron al Doctor mucho más allá de lo que jamás había llegado. Eran tiempos emocionantes para ser seguidor del personaje.


Y por supuesto, todo acabó… De nuevo. De la misma manera que DOCTOR WHO: THE MOVIE mató la línea de novelas de Virgin, el inicio de la nueva serie de televisión con Christopher Eccleston en 2005 puso fin a las novelas de la BBC. A partir de ese momento saldrían un manojo de novelas por año, ahora bajo el nombre de las New Series Adventures y utilizando a los nuevos personajes, pero salían casi como si por compromiso y nada más. Salvo por algunas excepciones notables, como THE WHEEL OF TIME, un PDA escrito por Stephen Baxter donde salen el Segundo Doctor, Zoe y Jamie, o HARVEST OF TIME de Alastair Reynolds, un PDA con el Tercer Doctor, Jo y el Master, la calidad nunca volvió a ser la misma. Contratar a escritores famosos de CF parecía hasta un simple ardid publicitario. Cuando las novelas eran los únicos medios de expresión para el universo de DW los escritores dedicaban todas sus energías a los EDA y PDA. Ahora se hacía con la nueva serie de TV. No tenía caso cualquier otra cosa.  Pero no importaba. Las novelas habían logrado valientemente su cometido. Nos habían llevado de un extremo al otro, desde la prematura cancelación de DW en 1989 hasta el debut de la nueva serie en 2005. Nos habían acompañado fielmente durante los Años Obscuros, ese yermo de más de 15 años cuando el Doctor estuvo ausente de las pantallas. Es innegable que la ambición y sofisticación en los guiones de la nueva serie de TV le deben todo a las novelas de Virgin y la BBC. En efecto, muchos de los novelistas de ambas líneas se volvieron guionistas de la nueva serie. El desarrollo de los personajes, sobre todo los Companions es herencia directa de las novelas (en la serie de TV original la verdad es que los Companions solo existían como eye candy y para que el Doctor tuviera una excusa para explicarnos la trama en voz alta). El Doctor enamorándose, la Time War, los villanos ambiguos, las Companions y sus frustraciones sexuales con el Doctor. Todo esto lo vimos primero en las novelas. En 2005 terminaron las dos líneas, las EDA con 73 novelas en su haber, y las PDA con 76 libros. En la última EDA, THE GALLIFREY CHRONICLES de Lance Parkin, Gallifrey y los Time Lords regresaron, justo a tiempo para la nueva serie de TV. El resto, como dicen por ahí, es historia…

sábado, 15 de octubre de 2016

LAS NOVELAS DE DOCTOR WHO (Capitulo Uno)

No tienen idea del gusto que me da que hoy en día DOCTOR WHO sea un verdadero fenómeno social a nivel internacional y todo el mundo conoce al personaje, e inclusive que más de la mitad de los seguidores sea público femenino. Esto no siempre fue el caso, sin embargo, y temo que mucha gente lo haya olvidado. Los días más obscuros ocurrieron cuando cancelaron la serie original en 1989, después de 26 años al aire, y parecía que no iba a regresar jamás. El fin de una era. Hay que mencionar que aun cuando la transmitían cada semana nunca gozó de la popularidad actual, por lo menos no en México. Todos sabían de STAR TREK y STAR WARS pero DW parecía reservado a un grupo muy contado de seguidores. Fans que de repente se habían quedado sin su dosis semanal. Todo esto cambió en 1991 cuando Virgin inició su serie de novelas de Doctor Who.


Desde siempre habían existido las novelizaciones de historias que habían salido al aire, libros escritos con un estilo muy burdo y simplón, casi como si para niños pequeños. La nueva iniciativa de Virgin pretendía ser algo distinto. Historias nuevas escritas para un público más sofisticado que había crecido con el programa a lo largo de los años y ya no eran niños. Usualmente hay un estigma asociado con novelas sobre franquicias de televisión o de cine. La percepción más común es que no son muy buenas, punto. El otro defecto que le ven algunos fans es que “no son canon”, es decir, no son parte de la continuidad oficial. Es fan-fiction. La primera critica es, por desgracia, muy cierta. De los cientos y cientos de novelas escritas en el universo de STAR TREK, por agarrar un ejemplo al azar, me consta (habiendo leído apenas un manojo) que, salvo contadas excepciones, la gran mayoría son bastante mediocres. Aceptables en el mejor de los casos, pero olvidables aun entonces. No les voy a decir que las novelas de DW son diferentes. Hay muchas que no tienen  ningún mérito. Olviden merito literario, ni siquiera son entretenidas. Pero lo que si les puedo decir es que también hay un sorprendente número de novelas bastante buenas. Por supuesto esto no es debido a que DW sea mejor que ST (antes de que me empiecen a gritar). Las razones quizá se deban a que en los 90s la franquicia de ST tenía varias series de televisión, bastante bien escritas (en general) mientras que DW no tenía ninguna otra forma de desahogo más que los libros de Virgin. Quizá sencillamente los escritores de DW estaban más desesperados.


Estos escritores no eran profesionales sino viejos fans de la serie que habían empezado a publicar artículos en la DOCTOR WHO MAGAZINE. Algunos eran guionistas de la serie de televisión. Sorprendentemente muchas de las mejores novelas salieron del primer grupo. En todo caso, lo único que tenían en común era su entusiasmo y cariño honesto por el personaje. Había dos líneas: la de New Adventures, que lidiaba con las aventuras del Séptimo Doctor (donde se había quedado la serie original en el momento de la cancelación) y las Missing Adventures, que trataban sobre historias “perdidas” de los primeros seis Doctores. En la parte de atrás de las MA decía dónde exactamente ocurría esa aventura en particular (entre cuál y cuál historia de la serie de TV). Es decir, era un producto de ñoños para ñoños que nos divertíamos discutiendo por qué ocurría ahí. Era en las NA, sin embargo, que lo más emocionante ocurría. Si son ancianos como un servidor, quizá recuerden que el Séptimo Doctor, interpretado por Sylvester McCoy, después de un inicio incierto, se había convertido poco a poco en un personaje bastante obscuro. Ya no el sonriente Tom Baker, tan lleno de energía frenética en cada escena, ni el amable Peter Davison (tan bonachón que a veces pecaba de ineficiente), el Séptimo Doctor era un maestro del ajedrez, calculador, manipulador. Solo hasta el final de la historia (como en la inolvidable “Remembrance of the Daleks”) se daba uno cuenta que él lo había planeado todo de antemano para destruir a sus enemigos. Esa fue la gran  tragedia de la cancelación de 1989, que interrumpieron el desarrollo de un personaje fascinante a la mitad. La calidad de los guiones en esa última temporada, además, fue de un nivel altísimo, como la experimental “Ghost Light” o “Curse of Fenric”. Muchos de los escritores de las NA intentaron continuar este tipo de ambiciosas narraciones en sus novelas. Desde el principio las novelas se inclinaron por una ciencia-ficción más sofisticada y temas que habían sido considerados demasiado adultos para la serie de televisión.  Más de un lector se quejó por el nivel de violencia y sexo y groserías presentes en los libros. El Séptimo Doctor de las NA fue llevado hasta sus últimas posibles consecuencias, sacrificando a sus Companions por un bien mayor (como en LOVE & WAR de un entonces desconocido Paul Cornell) y sus historias tenían finales moralmente ambiguos. Novelas como SANCTUARY de David McIntee y HUMAN NATURE de Cornell (que el mismo Cornell adaptaría para la nueva serie de televisión en 2008 en uno de los dobles episodios más recordados) demostraban la enorme ambición de Virgin. Y así fue que inició la gran controversia…


Existía un grupo de fans que argumentaban que los libros ya no se parecían a su amada serie de TV. Esto no era la continuación de DW sino las historias (buenas o malas) de otro personaje completamente diferente. Este grupo acabó recibiendo el apodo de “Trads” por tradicionalistas. Había un segundo grupo que apoyaban con mucho entusiasmo lo que Virgin pretendía. Qué caso tenia, era su argumento, que en un libro donde no hay problemas de modestos presupuestos y los efectos especiales están limitados tan solo por la imaginación del autor y el lector, el intentar reproducir una historia donde una invasión consiste en tres actores en disfraces en vez de armadas espaciales sin número. La serie no se podía quedar atorada, el personaje y su universo debían crecer. A este grupo se les llamó los “Rads”, por radicales. El pleito se extendió a una interminable serie de discusiones en un naciente medio llamado “el internet” en los primeros message boards. Esta división de opinión entre los Trads y los Rads no se limitaba a los lectores. Muchos de los escritores tenían la misma preocupación (de nuevo, hay que recordar que iniciaron como fans). La solución de Virgin fue simplemente Salomónica, y ofrecieron ambos tipos de historias al público. Por razones obvias, las MA (que lidiaban con Doctores del pasado) son las que más se prestaban para historias tradicionales. Ejemplos excelentes son THE ROMANCE OF CRIME o THE WELL-MANNERED WAR, ambas de Gareth Roberts (que logra reproducir a la perfección los años del productor Graham Williams de fines de los 70s, que remplazó las historias de miedo de Philip Hinchcliffe y Robert Holmes con las de escritores nuevos como un muy joven Douglas Adams, que se inclinaban más por el humor. Los diálogos entre el Cuarto Doctor y Romana, en particular, verdaderamente evocan el “show de Tom y Lalla” de esos años). Al mismo tiempo hubo varios MA bastante ambiciosos, el tipo de historia que jamás habríamos visto en la televisión, como por ejemplo DANCING THE CODE y VENUSIAN LULLABY, ambas de Paul Leonard, THE EMPIRE OF GLASS de Andy Lane o THE MAN IN THE VELVET MASK, del siempre impredecible Daniel O´Mahony, donde el Primer Doctor conoce al Marqués de Sade. Cada quien puede juzgar como mejor le parezca y tiene derecho a su propia opinión que es tan válida como la mía, por supuesto. Personalmente yo siempre estuve del lado de los Rads.


Como pueden ver existía un aspecto no muy sofisticado en las portadas, casi como si fueran producciones de aficionados (que, en cierta forma, es exactamente lo que eran). Virgin mantuvo ese look desde el principio intencionalmente. Era evidente que estas novelas, para bien o para mal, eran hechas por fans para fans y no había razón para ocultarlo. En efecto, esto ayudó mucho a la hora de las ventas y no dudo que sea gran parte de la razón por la que hasta el día de hoy las novelas de DW de Virgin son recordadas con cariño por muchos de nosotros. Y entonces llegó la campanada de muerte…


Con la aparición de la DOCTOR WHO: THE MOVIE en 1996 todo cambió. Parecía que el Doctor por fin regresaba, ahora con una octava encarnación interpretada por Paul McGann. El mismo Sylvester McCoy aparece en la película, en una melancólica escena obviamente influenciada por el personaje de las novelas, tocando el piano en su Tardis mientras espera su inminente muerte en la soledad donde todas sus manipulaciones lo han conducido. La película se vendió como un posible piloto para una nueva serie, ahora con capital norteamericano. Por tal razón la BBC decidió cancelar la licencia de Virgin y empezar a publicar sus propias novelas ahora con el Octavo Doctor como estandarte. Después de 61 New Adventures y 33 Missing Adventures, Virgin nos decía adiós. Era el fin de otra era.


CONTINUARA...

lunes, 26 de septiembre de 2016

POKER DE COMICS #4

Hora de encontrar otros 5 comics que recomendar en SUPERSONIC. Si vieran lo fácil que es mi trabajo. Me habría encantado que cuando era niño la situación fuera así. Como SUPERSONIC es revista de vanguardia, decidí experimentar y me propuse en esta ocasión no pensarlo demasiado, simplemente listar los primeros cinco que me vinieran a la cabeza (y que no hubiera mencionado ya en alguna entrega anterior, claro). Asumí que tendría que ajustar la lista ligeramente pero no. Me gustan bastante las opciones que salieron a la primera. Sin más…


DEPT H (Matt Kindt) Un homicidio ha ocurrido en el fondo del océano, literalmente un asesinato de cuarto cerrado, y solo la hija de la víctima puede resolverlo. Para lograrlo deberá sumergirse más de diez kilómetros bajo el mar, hasta ese desolado laboratorio submarino que es el cuarto cerrado. Las primeras páginas del primer número brillan con la luz y los colores del sol, la misma luz que no volveremos  a ver hasta el mero final, dos o tres años en el futuro… si acaso. En el laboratorio vive un pequeño grupo de científicos, aislados del resto del mundo y la humanidad. La protagonista los conoce bien a todos, su antigua familia y amigos de la infancia. Los mismos que le robaron a su padre hace años cuando mataron su sueño de las estrellas y el espacio exterior, y que ahora uno de ellos lo ha hecho para siempre. El comic es claustrofóbico y no solo por estar todos encerrados dentro de esta olla de presión. Algo extraño ocurre en el fondo del océano, y el homicidio es tan solo un síntoma. Para todos los que disfrutaron de la excéntrica MIND MGMT de Kindt, también editada por Dark Horse, esta nueva serie les va a encantar. Al igual que en aquel comic, Kindt no solo escribe sino que también se encarga del dibujo. En años recientes Kindt se ha logrado forjar un nombre como escritor gracias a sus idiosincráticos guiones, aun cuando trabaja para las Dos Grandes y todas sus trabas editoriales, pero su estilo tan particular de dibujo en acuarela sigue siendo lo más alejado al estilo comercial que se necesita en el mercado de superhéroes. Digamos que no es muy probable que Marvel lo contrate para dibujar AVENGERS en el futuro cercano. La pérdida de las Dos Grandes es la ganancia de editoriales más pequeñas como Dark Horse, que no dudan ni un momento en publicar su trabajo. Es cuando los personajes deben salir de la base submarina al océano mismo que Kindt da rienda suelta a su imaginación y cuando la serie adquiere ese numinoso sense of wonder, reminiscente de novelas como STARFISH de Peter Watts (y sobre todo THE DEEP RANGE de Arthur C. Clarke), a la hora de ilustrar la belleza casi alienígena que existe en el fondo oceánico, el rico y abundante ecosistema que sobrevive aun ahí en la obscuridad bajo el peso asesino del agua; criaturas al mismo tiempo fascinantes y de horror que habitan las profundidades y que para el caso podrían ser de otro planeta. No esperen un final feliz…


LOW (Rick Remender & Greg Tocchini) Curiosamente otra serie que ocurre en el fondo del océano, solo que en el distante futuro. Un futuro donde el sol ya ha comenzado sus últimos esténtores agónicos y ha vuelto la superficie de la Tierra en un infierno radioactivo. Una pesadilla que ha obligado a lo que queda de la humanidad a refugiarse bajo la superficie del mar mientras sondas no tripuladas se mandan a todo lo ancho del espacio a buscar algún planeta habitable que pueda ser el nuevo hogar del hombre. Ninguna jamás regresó. O eso es lo que creen… Más de mil años después, la humanidad está resignada a esta muerte lenta. La Esperanza se ha vuelto religión. La historia se enfoca en una familia, en específico una mujer y sus dos hijas. Ella es una ferviente creyente de la Esperanza, a pesar de la brutal realidad a su alrededor. Una mujer que perdió a su esposo en un ataque pirata donde además secuestraron a sus hijas. Esta mujer es la única en enterarse de que una de estas casi legendarias sondas ha regresado, y sin nada que perder se lanza a la aventura hacia la superficie para encontrarla. Un largo camino que la llevara a encontrarse con una de sus hijas perdidas, a cambio de un terrible sacrificio. La otra hija también  vive y se ha convertido en Ministra del Pensamiento en una ciudad submarina donde crear arte está prohibido por la ley ya que esparce falsa Esperanza (digno de un relato de China Miéville). Ya hablamos sobre Remender en aquel primer número de SUPERSONIC con su BLACK SCIENCE, y la verdad es que LOW es igual de bueno, si bien muy diferente. Mientras ese otro comic se pierde en el tiempo y en el espacio y las dimensiones, pero narrando su historia de manera lineal (hasta cierto punto), aquí el comic se divide en varias narrativas paralelas, las de la madre y las de cada una de sus dos hijas, intercaladas entre número y número. Precisamente es solo hasta este 2016 (y el número 15 de la serie), cuando todos los personajes empiezan a llegar a la superficie, que finalmente empiezan a converger todas las tramas en un solo hilo. Si bien los guiones están muy bien escritos y los personajes bien desarrollados, es el dibujo de Tocchini el que es el as bajo la manga de este comic y merece mención aparte. Acaso todavía más delirante e imaginativo que el trabajo de Kindt en el comic anterior, cada página es una pequeña obra de arte. Desde las sicodélicas arquitecturas hasta los fantásticos monstruos submarinos, todo aquí parece arrancado de un mal viaje de LSD. ¿Qué más le piden a un comic, señores?


PAPER GIRLS (Brian K. Vaughan & Cliff Chiang) Del fondo del océano pasamos a las tranquilas calles de los suburbios en Estados Unidos con esta nueva serie sobre un grupo de muchachas adolescentes cuyo trabajo es entregar los periódicos todos los días por la mañana. ¿Periódicos, preguntan extrañados? ¿Acaso todavía existen? Claro que sí, sobre todo a fines de los 80s cuando ocurre la serie. Todo muy normal, muy ordinario. Hasta que se topan con los pterodáctilos. Y con los caballeros en brillante armadura que los cabalgan. Y con los mutantes deformes y encapuchados que los combaten. Y después de todo esto la historia se vuelve ligeramente extraña, cuando un OVNI rapta a toda la población y nuestras pobres protagonistas saltan en el tiempo… a nuestro presente. Vaughan es quizá el mejor escritor trabajando hoy en día en los comics (como su trabajo en series como Y: THE LAST MAN, EX MACHINA y por supuesto SAGA lo avalan) y PAPER GIRLS no decepciona. Una historia de locura con inicios modestos. En efecto, el primer arco, a pesar de un gran primer número (la marca de la casa con Vaughan), tarda en iniciar, pero la trama se acelera considerablemente en el segundo arco cuando las chicas llegan a nuestros días y se encuentran con ellas mismas. Y con versiones futuras de ellas mismas… Vaughan es uno de esos contados escritores capaces de crear personajes femeninos verdaderos, no damiselas que necesitan ser rescatadas pero tampoco las tan populares “bad girls” capaces de lidiar con cualquier problema. Mujeres reales, en otras palabras, como si sacados de una historia de LOVE & ROCKETS, y aquí el autor ejercita sus músculos como nunca antes El dibujo minimalista de Chiang, tan bueno para narrar lo mundano como lo demostró con el serial de “Josie Mac” con Judd Winick hace más de 15 años, pero también capaz de lidiar con lo fantástico como en la WONDER WOMAN de Azzarello en años recientes, resulta ideal para este comic.


THE BEAUTY (Jeremy Haun & varios) La “Belleza” es una enfermedad venérea. Las “victimas” se vuelven más delgadas, el cabello les vuelve a crecer grueso, y sus rasgos faciales se vuelven más afilados. Es decir, la gente se vuelve bella (por lo menos la imagen de belleza que se maneja en las revistas). Los tan anhelados cuerpo y cutis perfectos están a tan solo un encuentro casual y sin protección de distancia. La mitad de la población ha contraído voluntariamente la enfermedad. La otra mitad… no está tan contenta. ¡Es el colmo de la degeneración moral de nuestra sociedad! La religión se involucra y de repente hay violencia por todas partes. Aun la gente que no tiene problemas éticos sí los tiene con la superficialidad del resto de la gente. Por supuesto, hay personas para las que un “encuentro casual y sin protección” nunca ha sido tan sencillo y no les queda de otra más que vivir consumidos por la envidia, con todas estas personas bonitas a su alrededor. Y entonces es cuando nos enteramos lo que la enfermedad es en realidad. El primer arco fue sobre una pareja de detectives de policía investigando crímenes contra gente bonita, y la enorme conspiración que existía detrás de los mismos. Hasta ahí muy bien. Muy entretenido, muy bien contado, pero en realidad una historia que ya hemos visto antes. Lo mejor ocurre después, a partir del segundo arco, que ocurre antes y al mismo tiempo que el primero en varias partes del mundo y con toda una galería de personajes. Casos aislados de gente ordinaria lidiando con los efectos sociales de esta enfermedad. El gordo criminal que mata a su propia pandilla y roba todo su dinero, compra a una prostituta para contraer la enfermedad y su aspecto cambia de tal forma que ya nadie lo reconoce. El grupo de asesinos, casi una familia, que por el contrario no salen tan bien librados de la Belleza. El co-escritor y dibujante de la serie, Jeremy Haun, cede la silla de ilustrador a artistas como Mike Huddleston y a Brett Weldele, lo cual solo logra abrir las puertas a este universo creado de tan ingeniosa premisa. Y seamos honestos, ¿a quién no le agradan las historias sobre enfermedades sexuales? Me llega a la cabeza la maravillosa novela PALIMPSEST de Catherynne Valente, por ejemplo.


JUPITER’S CIRCLE (Mark Millar & Varios) En 2013-2014 la miniserie JUPITER’S LEGACY recibió bastante elogios. No solo por el dibujo de Frank Quitely (lo cual no sorprende) sino también por el guion de Millar (lo que logró sorprender a más de una persona). La historia de una segunda generación de superhéroes que tienen más en común con las Kardashian que con la Greatest Generation resultó mucho mejor de lo que nadie esperaba. Todos los elogios fueron muy merecidos pero en mi opinión sin embargo las dos miniseries que le siguieron, JUPITER’S CIRCLE volumen 1 y 2, que ocurren en los años 50s y 60s y sirven como precuela, son mucho mejores. Ninguna de las dos contó con los servicios de la súper estrella Quitely pero por otra parte tuvo a Wilfredo Torres, artista menospreciado y que en un mundo ideal sería igual de famoso. Sus habilidades para narrar una trama no le deben nada a nadie, ciertamente, y logra lo que Quitely nunca podría. Ilustrar las modas y diseños de los años 60s en Norteamérica. Recuerdo que Millar la promocionó como MAD MEN con superhéroes y a pesar de lo ridículo que puede sonar eso, es muy apto. Enfocándose ahora en aquella primera generación de superhéroes y demostrando que tampoco eran tan perfectos como los recuerdan los libros de historia. Desde el héroe mujeriego que en realidad es un homosexual secreto (no era broma en los 50s si te descubrían) hasta el héroe que deja a su esposa e hijos por una groupie adolescente. La segunda miniserie de JUPITER’S CIRCLE, que salió completa este 2016, nos revela inclusive la verdadera razón por la que uno del grupo, el mejor amigo de Utopian (el Superman del comic) se convirtió en su mayor enemigo, y sorpresas como la relación sentimental de Grace (por un momento creí primero que era un mundo paralelo). Por supuesto, todo esto suena mejor si se ha leído la miniserie original de LEGACY, situada en nuestro presente, pero en realidad no es necesario leer nada para entender. El único “pero” quizá es que esta segunda miniserie tuvo problemas con los dibujantes desde el principio, un juego constante de sillas musicales y prisas, pero cuando los artistas de remplazo son Chris Sprouse, Davide Gianfelice y hasta Ty Templeton, nadie puede quejarse mucho, la verdad. 

martes, 6 de septiembre de 2016

CÓMO DESVIRGARSE CON ROBERT SILVERBERG...

Ayer estábamos platicando en Twitter sobre las novelas de Robert Silverberg (sobre todo la enorme cantidad de las mismas) cuando un amigo confesó que no había leído ninguna y preguntó cuál podía ser la “mejor opción para desvirgarse”. Aquí en Postcards from the Edge agarramos cualquier excusa para desempolvar el blog, así que en vez de dar la respuesta rápida doy una más larga (y tediosa). No pretendo ofrecer una lista de las Mejores Novelas de Silverberg, sino los mejores puntos de entrada a su inmensa obra. Silverberg fue un escritor tan prolífico, aun si solo consideramos su Edad Dorada a fines de los 60s y principios de los 70s, cuando escribió 26 novelas (todas excelentes) en tan solo 10 años, que es difícil escoger una sola. La opción más sencilla es quizá DYING INSIDE, considerada en general como su mejor libro. THORNS es otra maravillosa opción, y si prefieren algo más ligerito pero igual de bueno no podemos olvidar a THE MAN IN THE MAZE o THE GATE OF WORLDS. Mi recomendación fue, sin embargo, DOWNWARD TO THE EARTH, que le pusieron “Regreso a Belzagor” en Martínez Roca. (Mi amigo es de España, así que por ocasión única hoy solo voy a subir imágenes de las ediciones en castellano)


“Regreso a Belzagor” quizá nunca consiga el respeto de los críticos literarios que DYING INSIDE, pero en mi opinión no solo es igual de buena sino que es una favorita personal mía desde la infancia. La historia trata nominalmente sobre el regreso de un terrestre al mundo colonial de Belzagor después de casi una década de ausencia. La vieja colonia se ha independizado de la Tierra y solo quedan algunos asentamientos humanos a mitad de la jungla exuberante para lidiar con los escasos turistas. La verdadera razón por la que el protagonista ha regresado es por una terrible culpa que lo atormenta desde la última vez que estuvo en Belzagor. Para expiar sus pecados se embarca en un peregrinaje personal a lo largo de un enorme rio en busca de la montaña sagrada escondida en un lugar conocido por los nativos como el País de la Niebla. Al final de este largo recorrido encontrara a Kurtz, un viejo amigo que nunca abandonó el planeta y vive en este lugar místico, transformado horriblemente. Como el nombre de Kurtz ya nos lo indica, la novela es una especie de versión futurista de “Heart of Darkness” de Conrad, pero obviamente de niño yo ignoraba esto. Lo único que sabía es que era un romance planetario lleno de aventuras (y horror psicológico, como descubrí después). Es decir, una novela de ciencia-ficción a la antigüita. No se me ocurre mejor libro para iniciar con Silverberg que “Regreso a Belzagor”.


Una segunda alternativa, como ya dije arriba, es la de empezar por lo mejor de lo mejor. (Este enfoque no siempre es el más prudente. Por ejemplo, yo jamás recomendaría que alguien empiece a leer a Alan Moore con WATCHMEN). En ese caso no hay que buscar más lejos que “Muero por Dentro” que también lo editó Martínez Roca allá por la friolera de los años 80s. Una novela pesimista sobre un telepata que se gana la vida usando sus poderes no para conquistar al mundo sino escribiendo las tesis y las tareas de estudiantes universitarios. Vive una existencia ordinaria y solitaria, amargado por sus recuerdos, sin amigos ni amor. Por si esto fuera poco, se ha dado cuenta que está perdiendo sus habilidades mentales poco a poco. Se está quedando “impotente”. (Si DOWNWARD TO THE EARTH es una versión de CF de “Heart of Darkness”, se podría argumentar que DYING INSIDE es una variación de la famosa PORTNOY’S COMPLAINT de Philip Roth). Silverberg escribiría una variación más sobre este mismo tema, remplazando la telepatía por la habilidad de profetizar el futuro, en THE STOCHASTIC MAN, pero “Muero por Dentro” es muy superior.


“El Hombre en el Laberinto” es otra novela que a veces se menosprecia porque incluye muchas escenas de acción y emociones fuertes pero a mí me sigue encantando. El protagonista era un embajador terrestre que ha sido alterado por alienígenas “benévolos” para proyectar todo el tiempo, lo quiera o no, sus verdaderas emociones al exterior, lo cual lo convierte en un hombre completamente indeseable por la humanidad. Nadie puede tolerar estar cerca suyo, las emociones de todo ser humano son así de desagradables. Por tal razón se ha auto-exiliado a un planeta lejano para vivir en el corazón de un laberinto imposible que solo él ha podido resolver. Para desgracia suya, las cosas han cambiado y ahora la humanidad lo vuelve a necesitar, su espantosa condición lo convierte en el único capaz de lidiar con una nueva raza alienígena. Igual que tantos otros protagonistas de Silverberg, como Minner Burris en THORNS o el pobre desgraciado de “Flies” en DANGEROUS VISIONS, es un personaje lleno de dolor y amargura que debe lidiar con el mundo exterior de alguna manera. Si disfrutan de este libro también les recomendaría THE GATE OF WORLDS, sobre una ucronía donde el imperio Azteca continúa hasta nuestros días en una especie de guerra fría con el Islam, y UP THE LINE, que ya mencioné en la postal de mis Novelas Favoritas de Viajes en el Tiempo.


Ya solo para terminar me gustaría mencionar “Alas Nocturnas”, quizá el libro más bello de toda la enorme bibliografía de Silverberg. El futuro descrito aquí por Silverberg es mas decadente y hermoso aun que el de las novelas del Nuevo Sol de Gene Wolfe. En efecto, es de las historias que hicieron que deseara convertirme en escritor algún día. Hay que explicar que lo que estoy recomendando es la novela corta original del mismo nombre, y que ganó el Hugo en el 69, y que es la primera parte de este libro. Las siguientes dos partes son buenas y continúan la historia (innecesariamente, se podría argumentar) pero de ninguna manera se acercan a los niveles liricos que Silverberg alcanzó en la original.



Curiosamente la única novela de Silverberg que ganó el Hugo o el Nebula fue “Tiempo de Cambios”, y que es una de las pocas suyas que no recomendaría a nadie. Novela artificiosa, hasta para los estándares de Silverberg, el truco de no usar el pronombre “yo” en todo el libro, a pesar de que la historia está narrada en primera persona, es muy ingenioso (y uno solo puede imaginar las gimnasias mentales que el autor tuvo que hacer para escribirla) pero la verdad siempre se me hecho bastante aburrida. Silverberg escribió tantas novelas que la realidad es que muchos se desaniman de siquiera intentar empezar a leerlo. Como le dije a otro amigo ese día en Twitter, sin embargo: no importa si no has leído todas sus novelas (no creo que nadie lo haya hecho) siempre y cuando hayas leído las buenas. Es decir, si leíste DYING INSIDE o DOWNWARD TO THE EARTH no importa si no has leído REVOLT ON ALPHA C. Creo que Silverberg vale el esfuerzo. 

miércoles, 24 de agosto de 2016

EL CADÁVER EXQUISITO DE CHINA MIÉVILLE

Después de años de tenernos abandonados, China Miéville nos entrega su tercer libro en los últimos 12 meses, THE LAST DAYS OF NEW PARIS. El primero, THREE MOMENTS OF AN EXPLOSION, fue quizá la mejor colección del año pasado y auguraba muy bien el regreso de Miéville. Por desgracia, el primer libro del 2016, THIS CENSUS-TAKER dejo a todos con una vaga insatisfacción que usualmente no asociamos con este escritor. La verdad es que esa novela corta (demasiado corta, además) es de lo peorcito que le he leído a Miéville. Cuando empecé a escuchar rumores que el nuevo libro que saldría en agosto sería otra novela corta confieso que temí lo peor. Por fortuna, Miéville ha dejado lo mejor para el final, a pesar de su reducido tamaño. (Es un libro muy pequeño, en realidad. Sobre todo para los estándares del mismo Miéville. A duras penas son 200 páginas, de las cuales casi 40 son notas al final y un curioso epilogo. Claro, en México esto sería considerado una novela tabique, tan extensa que ya ni podría participar en la mayoría de los concursos. En México nos seguimos especializando en producir esta especie de sashimi de literatura que no le llena el estómago a nadie y nos deja con hambre)


THE LAST DAYS OF NEW PARIS es una disparatada ucronía, donde las familiares calles de la capital francesa se han convertido en algo tan delirante como el barrio más absurdo de Bas-Lag. Un Paris ocupado por los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial y que ha sido transformado, infestado por quimeras y apariciones de pesadilla. Pero no son monstruos del todo desconocidos. Un muy selecto grupo los reconoce, pues se tratan de bestias arrancadas del imaginario cultural de las pinturas y los collages y poemas del canon Surrealista. Este grupo de artistas, los únicos que entienden lo que ocurre,  permanecen en Paris para continuar la pelea. Usando técnicas como la de “disparar automáticamente”, dejando que su subconsciente apunte, siguen su vana resistencia. Pero no son solo estas apariciones lo que transforma a París sino las mismas calles y arquitectura las que han sufrido una metamorfosis total. La parte superior de la Torre Eiffel flota sobre la ciudad sostenida por nada, el Arco del Triunfo esta ladeado y sudando orines (de Gaulle, en particular, esta escandalizado), abajo de algunos postes de luz en varias esquinas es de noche mientras es de día a su alrededor. En un café una explosión ocurre una y otra vez, las ventanas volando a cada momento y las mesas afueras bailando eternamente. Paisajes e imágenes de los manifiestos surrealistas de Éluard y Tristan Tzara son la nueva realidad. Es decir, la ciudad de Paris misma se ha vuelto un cadáver exquisito. Para contrarrestar la locura los alemanes intentan conjurar sus propias pesadillas surrealistas (con escaso éxito) y haciendo pactos con demonios del Infierno que tampoco quieren estar ahí. Ni las manifestaciones (los “manifs”), ni los demonios obedecen las ordenes de nadie, y la situación en el interior de Paris es un absoluto caos. Los alemanes han clausurado la ciudad para evitar que se esparza esta locura, y hasta los Estados Unidos y sus Aliados se sienten aliviados. Los mismos alemanes que se encontraban ocupando Paris han sido abandonados a su suerte y también continúan la pelea ya sin ningún sentido. Y así, indiferentes ante lo que ocurre en el exterior, la guerra en Paris no termina a pesar que ya estamos en el año de 1950…


Nuestro protagonista es Thibaut, uno de esos guerrilleros olvidados que continúan peleando, cuya vida cambia a partir del momento en que conoce a Sam, una fotógrafa norteamericana que está ahí para documentar los últimos días de este nuevo Paris. Por supuesto, ninguno de los dos es lo que aparenta. Intercalados con estos capítulos largos existen capítulos mucho más breves que ocurren en 1941 donde se describe cómo inició todo esta situación, y donde el verdadero protagonista, aparte de André Breton y el resto de su pandilla de surrealistas, es Jack Parsons (más sobre él al final). Mientras Thibaut y Sam recorren la fantasmagórica ciudad al investigar el último proyecto con el que los Nazis pretenden resolver la crisis, se les une el tercer protagonista del grupo, el famoso cadáver exquisito realizado por Yves Tanguy, André Breton y su mujer Jacqueline Lamba (y cuya ilustración aparece al principio del libro). Es obvio que Miéville se divirtió como un enano describiendo todas y cada una de estas manifestaciones surrealistas. El lector se encuentra desde la primera página con una criatura mitad mujer mitad bicicleta salida de una ilustración de Leonora Carrington, así como con enormes plantas que atrapan Messerschmitts del cielo como en las pinturas de Ernst, y Miéville nunca quita el pie del acelerador. Por el contario, se regodea al listar el bestiario pululando por las calles de Paris, desde el famoso elefante de Ernst y las formas voladoras sin color de Magritte hasta los teléfonos langosta de Dalí y los títeres vegetales de Remedios Varo. Para los que aprecian la literatura fantástica por las imágenes que es capaz de conjurar en nuestras mentes este libro es imperdible.

Al terminar el texto de la novela corta viene a continuación un muy breve epilogo donde Miéville nos informa que la historia no es una fantasía sino que nació de un encuentro que tuvo con una persona que sospecha era en realidad Thibaut y que le narró todo lo sucedido en este “Nuevo Paris”. Este tipo de artimañas meta-literarias no son posmodernas o ni siquiera nuevas, por supuesto. Desde Edgar Rice Burroughs transcribiendo las aventuras marcianas que su “tío” John Carter le iba dictando, hasta Umberto Eco encontrando un “manuscrito perdido” que narraba los terribles acontecimientos en esa abadía benedictina del siglo XIV, este es un recurso muy viable que le permiten al autor un distanciamiento que otorga una mayor libertad para escribir lo que sea. Las notas “objetivas” al final, que a veces contradicen y explican los “errores” del manuscrito y especulan sobre el verdadero significado de las palabras de “Thibaut”, recuerdan mucho a las Notas Históricas de las novelas de MacDonald Fraser, y son otro truco similar.


Sobre Jack Parsons… Más de una persona me advirtió que me familiarizara con los artistas del Surrealismo antes de leer este libro pero lo que nadie hizo fue recomendar que hiciera lo mismo sobre Jack Parsons, detalle que encuentro en extremo curioso. Ignoro si es porque quizá ni siquiera están enterados que esta persona fue real en nuestro mundo, pero tomando en cuenta que es quizá el personaje más importante del libro (a pesar que solo aparece en muy pocas páginas) esta es una omisión muy grave. Por suerte, Jack Parsons ha sido fascinación personal mía desde que leí sobre él en un artículo de Alan Moore cuando estaba escribiendo su comic de PROMETHEA. Jack Parsons fue uno de los co-fundadores del Jet Propulsion Laboratory durante la Segunda Guerra Mundial, y por cierto también adepto del ocultista Aleister Crowley. Su esposa lo abandonó cuando descubrió a Parsons teniendo una aventura con su hermana Sara, que luego lo dejó para irse a vivir con L. Ron Hubbard donde juntos desarrollaron los primeros conceptos de la Dianetica que eventualmente se convirtió en la Iglesia de la Cientologia. No satisfecho, Parsons prosiguió con sus intentos de conjurar una manifestación de la diosa Babalon. Parsons, antes que se me olvide, era buen amigo de Heinlein en los 40s y de Kerouac en los 50s, justo antes de su prematura muerte. En pocas palabras, la vida de este tipo podría y debería ser la base de una muy buena novela, y me encanta sinfín que Miéville lo haya escogido como catalizador de su nueva historia.


En resumen, aun sin ser lo mejor que le leído a Miéville (ya he dicho antes que me parece que funciona mejor en obras más largas), debo decir que disfruté mucho de la lectura de THE LAST DAYS OF NEW PARIS. Desde siempre he sido aficionado del movimiento Surrealista y soy muy parcial a las novelas que de alguna manera logran utilizarlo. Mi favorita es quizá THE DREAM YEARS de Lisa Goldstein, donde el Paris de 1924 (y 1968), así como el mismo Breton, son protagonistas. Una fantasía sobre el Surrealismo que no era una novela surrealista, sino de un argumento rigurosamente pensado de antemano. Por supuesto, no creo que sea necesario mencionar otra vez la larga y fructífera relación entre la obra de Ballard (inclusive sus portadas) y el Surrealismo, como ya lo hice una vez en esta postal de hace seis años.

miércoles, 10 de agosto de 2016

EL MUNDO SEGÚN DOZOIS (otra vez)

Durante muchos años las antologías de lo Mejor del Año en la Ciencia-Ficción eran un recurso muy útil para mantenerse al corriente con lo que se escribía en el género. Nadie tiene el tiempo para leer todos los relatos y aunque lo tuvieras simplemente son demasiados. Por más de 20 años existían la antología editada por Gardner Dozois y la del venerable David G. Hartwell. Muy sencillo. Tan solo había que leer ambos libros y uno podía presumir que por lo menos estaba enterado de lo que ocurría en la CF en la actualidad. Tan populares eran estos volúmenes anuales, sin embargo, que en tiempos recientes (quizá inevitable) han surgido más y más libros que nos ofrecen “lo Mejor del Año”. De hecho, el número ha crecido de tal manera que aun si únicamente te preocupas por leer este tipo de antologías y nada más, ya se ha vuelto actividad de tiempo completo. Esto ocurre aun con la desaparición de la serie de Hartwell, tras el lamentable fallecimiento de su querido editor. Aparte de la de Dozois, que se sigue manteniendo en la cima (sobre todo por su extensa introducción y su tamaño), existe la de Jonathan Strahan, la de Rich Horton, y, no conforme, este año aparece una nueva editada por Neil Clarke, cuyo estupendo trabajo en la revista Clarkesworld en tiempos recientes hizo de este libro una lectura obligada. (Y no olvidemos el volumen dedicado a las Mejores Novelas Cortas del Año, editado por Paula Guran). Lo sorprendente es que aunque algunos relatos se repiten en una u otra antología, la mayoría son exclusivos de cada libro. Esto es una muestra de lo rico que es el campo de la ficción corta en la CF hoy en día. Como todos los años, me enfoco en la de Dozois, mi favorita, pero al mismo tiempo es imposible no hacer comparaciones con las demás donde es apropiado.


El brillante Ian McDonald inicia la antología de Dozois por segundo año consecutivo con “The Falls: A Luna Story” que, como su título nos indica, pertenece al mismo universo de su monumental novela LUNA del año pasado, y que además recuerdo fue uno de mis relatos favoritos de MEETING INFINITY editada por Strahan (mi antología favorita del 2015). En efecto, varios de los mejores cuentos aquí presentes provienen del libro de Strahan, como es el caso de “Emergence” de Gwyneth Jones, y “Rates of Change” de James S. A. Corey. McDonald es uno de los tres autores que participan con dos relatos y su “Botanica Veneris: Thirteen Papercuts by Ida Countess Rathaghan” es quizá aún mejor que el primero. De hecho, este relato aparece en todas las antologías de lo Mejor del Año. Lectores de mi reseña de OLD VENUS el año pasado recordaran que resultó mi cuento favorito de aquel volumen. (El otro relato proveniente de OLD VENUS es “Planet of Fear” de Paul McCauley, que logra combinar con mucha eficacia esa sensibilidad pulp de la vieja escuela con las ciencias biológicas más rigurosas, pero que me parece está un escalón abajo en términos de calidad). Aliette de Bodard es otra persona que se ha vuelto una presencia constante en estas antologías y también nos ofrece dos relatos (aún más asombroso, aparece en la antología de Clarke con un tercer relato). Los dos en este libro pertenecen a su largo ciclo de Xuya, sobre un futuro donde los aztecas y el imperio chino compiten por la supremacía en el espacio. El segundo y más largo, “The Citadel of Weeping Pearls” (también incluido en la antología de novelas cortas de Guran) es una verdadera epopeya, aunque el primero, “Three Cups of Grief, by Starlight”, mucho más íntimo y personal, me acabó gustando más.


Lo mejor del libro de Dozois, sin embargo, no viene de ninguno de los sospechosos comunes. Mi favorito es quizá “It Takes More Muscles to Frown” de Ned Beauman, un nombre que quizá no les sea tan familiar a los lectores de CF, pero cuyas primeras dos novelas, la excéntrica BOXER, BEETLE y sobre todo THE TELEPORTATION ACCIDENT son obras maestras de la literatura Weird. Igual de bueno es el cuento corto “Billy Tumult” del desquiciado Nick Harkaway. De la misma manera que Joe Hill se ha labrado su propio nombre alejado de la fama de su padre Stephen King, Harkaway poco a poco ha logrado separarse del resplandor de su padre John LeCarré. Soy fan incondicional de sus primeras dos novelas THE GONE-AWAY WORLD y ANGELMAKER. Mas al punto, recuerdo que este es prácticamente el único relato que me gustó de STORIES FOR CHIP, esa antología tributo a Delany que sacaron el año pasado. El cuento funciona porque Harkaway no está intentando imitar la voz de Delany sino que si han leído sus novelas ya saben que es la suya propia. Como Bradbury en esteroides. En el otro relato que Dozois saca del tributo a Delany, “Capitalism in the 22nd Century or A.I.R.” de Geoff Ryman, la voz se oye más forzada, mas artificial, en mi opinión. (Habiendo dicho eso debo mencionar que mi opinión es minoría ya que el relato de Ryman viene incluido en todas las antologías del año, aunque si me preguntan es debido a que el nombre de Ryman pesa más que el de Harkaway. Por lo menos hasta ahora). “The Daughters of John Demetrius” de Joe Pitkin, un autor que me es desconocido, es otra muy agradable sorpresa, logrando evocar esos cuentos pirotécnicos que Zelazny escribía en los 60s (o los que Swanwick producía en los 90s, si prefieren un ejemplo más reciente). Sigo asombrado que salió en ANALOG. También viene en el volumen de Horton.

Otro relato que me encantó es “The Astrakhan, the Homburg, and the Red Coat” de Chaz Brenchley, que ocurre en ese mismo Marte steampunk de su cuento del año pasado “The Burial of Sir John Mawe at Cassini”. Tuve el gusto de conocer a Brenchley en persona hace apenas unos meses y puedo reportar que es uno de esos casos raros donde el autor es tan agradable como su trabajo. Un autor que conozco gracias a las antologías de Dozois es Indrapramit Das (cuyo “Weep for a Day” hace tres años me gustó mucho) y este año tampoco decepciona con “The Muses of Shuyedan-18”. Kelly Robson es una escritora relativamente nueva que en muy poco tiempo se ha vuelto garantía de calidad pero debo decir que “The Three Resurrections of Jessica Churchill”, a pesar de demostrar la innovación típica de esta mujer, no tan bueno como mi favorito de ella del 2015, “The Waters of Versailles” que viene incluido en el volumen de Strahan (o inclusive que el relato que viene en el de Clarke). Por el contrario, la contribución de Kelly Link, “The Game of Smash and Discover”, me gustó mucho más que el que viene en el de Horton.

Algunos buenos escritores decepcionan, como Paolo Bacigalupi y su “City of Ash”. Este autor parece que solo puede hablar sobre un tema. Lo que parecía tan innovador en THE WINDUP GIRL  empieza a cansar (aunque a Strahan también le gustó lo suficiente como para incluirlo en su volumen). Es curioso que John Barnes inició su carrera en los 90s como clon de Heinlein porque su “Silence Like Diamonds” parecería más bien un intento de imitar a Sterling. La imitación es de hecho muy buena y vale la pena leerlo pero me preocupa que parece que Barnes nunca desarrolló su propia voz.


La enorme cantidad de cuentos cortos que se producen cada año queda demostrada en el hecho que aun con todas estas antologías varios relatos sobresalientes se quedaron ausentes. Por ejemplo la novela corta de Greg Egan, “The Four Thousand, the Eight Hundred”, que salió en ASIMOV’S y que por razones de derechos no aparece en ninguna parte (lo cual es una lástima ya que en mi opinión es la mejor novela corta de CF dura del año). Lo mismo ocurre con “Slow Bullets” de Alastair Reynolds, así como con varios cuentos más cortos de China Miéville que solo se pueden leer en su colección THREE MOMENTS OF AN EXPLOSION. Otro relato muy corto que me extrañó que no viniera incluido en el volumen de Dozois fue “Cat Pictures, Please” de Naomi Kritzer, sobre todo cuando resultó tan popular a la hora de las premiaciones. Este último por lo menos sí aparece en la de Horton y la de Clarke, o sea que el argumento por la existencia de más antologías anuales parece sólido. ¿Ya mencioné que también leo las antologías de Lo Mejor del Horror que edita Ellen Datlow todos los años? Lo hago sobre todo para poder leer lo mejor de la literatura Weird (que por alguna razón muchas veces la agrupan con Horror). Desde el año pasado, sin embargo, ya existe además una antología dedicada exclusivamente a lo Mejor del Año en la literatura Weird. En fin… La solución más simple quizá consista en conseguir un segundo empleo y trabajar las 24 horas al día para poder mantener este vicio, porque aun leyendo todas estas antologías uno apenas y logra mojarse los dedos de los pies en el océano de ficción corta.